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“Estar es un verbo difícil”

Hay palabras que usamos a diario y, sin embargo, nos cuesta habitar.
Una de ellas es estar.
No es lo mismo estar que permanecer. No es lo mismo estar que ocupar un espacio.
Estar implica una forma de presencia, sí, pero también una forma de responsabilidad. De vinculación. De intencionalidad.
Leí hace unos días un artículo de Wander titulado “Estar es un verbo difícil”, y me dejó reflexionando mucho tiempo porque pone en palabras algo que siento cada vez con más fuerza: que estar es una elección profunda.
Que estar nos expone. Que estar, de verdad, compromete.
En mi práctica como coach, muchas veces trabajo con personas que se preguntan si están en el lugar correcto, si están como quieren estar, si su manera de estar les representa. Detrás de esas preguntas, casi siempre hay otra más difícil: ¿me estoy relacionando con honestidad con lo que hago, con quien soy, con quien tengo delante?
Y ahí es donde este verbo se vuelve exigente.
Porque estar, bien entendido, no se improvisa. No se automatiza. No se puede delegar.
Estar como forma de integridad
Me gusta pensar el estar no como una postura momentánea, sino como una práctica de coherencia.
Estar presente no es solo prestar atención. Es ser consciente de desde dónde estamos:
- ¿Desde la defensa o desde la apertura?
- ¿Desde el deber o desde el deseo?
- ¿Desde el miedo o desde el compromiso?
Estar —en el trabajo, en una conversación, en una relación, incluso en uno mismo— implica asumir una posición interna. No siempre cómoda, pero sí reveladora.
Un verbo que interpela
A veces no sabemos bien cómo estamos, o no nos detenemos a preguntárnoslo. Otras, creemos estar… pero ya nos hemos ido.
Y sin embargo, es ahí donde el coaching tiene sentido: como un espacio para mirar cómo estamos. Con qué conciencia, con qué intención, con qué disponibilidad.
No es una propuesta de rendimiento. Es una invitación a vivir con más verdad.
¿Y tú, cómo estás? No como fórmula de cortesía, sino como pregunta vital.
¿Dónde estás, en realidad?
¿Con quién estás siendo cuando “estás”?
¿Qué partes de ti se hacen presentes y cuáles se quedan fuera?
Quizás por eso este artículo me conmovió tanto. Porque me recordó que estar es un verbo difícil… pero también uno de los más humanos que tenemos.
Si quieres leerlo, te lo dejo aquí:
👉 “Estar es un verbo difícil” – Wander
